Un monumento en memoria de un perro policía que salvó la vida de su adiestrador se colocará en un parque de su condado natal, según ha confirmado su dueño.
El pastor alemán Finn, también conocido como perro policía, sufrió heridas casi mortales en 2016 cuando se enfrentó a un sospechoso armado en Stevenage, Hertfordshire, mientras protegía a su adiestrador, el agente Dave Wardell.
El agente Wardell, ya jubilado, fue apuñalado, pero afirmó que, sin la intervención de Finn, podría haber resultado herido de mayor gravedad.
Finn se recuperó, siguió trabajando brevemente, pero murió en 2023 a la edad de 14 años y, tras una campaña de recaudación de fondos, se está planeando erigir una estatua permanente en honor al perro.
En la madrugada del 5 de octubre de 2016, el agente Wardell -que entonces prestaba servicio en la Policía de Hertfordshire- y su pastor alemán, Finn, buscaban a un presunto ladrón armado que había atracado a un taxista a punta de pistola.
La persecución terminó en un enfrentamiento que dejó a Finn gravemente herido y al agente Wardell con una herida de arma blanca.
El agresor fue encarcelado y tanto Finn como Wardell se recuperaron, pero el incidente dejó huella en ambos.
Desde que se jubiló, Wardell ha hecho campaña no sólo por un monumento al perro que le salvó la vida -y a todos los demás animales de servicio-, sino por un mayor reconocimiento de todos los animales de servicio.
En 2019 entró en vigor una nueva ley, apodada “Ley de Finn”, que dificulta a quienes dañan a animales de servicio alegar que actuaron en defensa propia.