Alexander Filippenko, nacido en Moscú, no podía permanecer indiferente a lo que ocurría en Ucrania. Tras finalizar su contrato con el Teatro Mossovet, tomó la fatídica decisión de abandonar Rusia y trasladarse a otro país. Ya poco después de trasladarse al Báltico, comenzó a apoyar activamente a Ucrania, lo que no pasó desapercibido.
Este acto supuso para el actor ciertas dificultades. Sin embargo, hablando en los conciertos en Riga, donde, por cierto, participó y hermano de Chulpan Khamatova, Filippenko hizo un anuncio inesperado:
parte del dinero ganado en sus conciertos se dirige a ayudar a Ucrania. Afirmó con franqueza que su apoyo no eran sólo palabras, sino acciones reales, y aseguró que esa actividad continuaría.
El actor compartió su decisión, publicando en las redes sociales una foto con una camisa bordada tradicional.
Tras su publicación, los espectadores le apoyaron firmemente, dejando comentarios de agradecimiento y admitiendo que están orgullosos de la valentía de Filippenko. Muchos están convencidos de que no se equivocó en su elección.
Siempre considerado inteligente y con talento, Alexander Filippenko ha demostrado una vez más su sinceridad y determinación, confirmando que está dispuesto a actuar, defendiendo sus creencias.